SÍNDROME DE BURNOUT

Si bien, el síndrome de burnout es algo muy sonado en nuestra cultura, pues fue descrito por primera vez en 1969 por H.B. Bradley, quien observó ciertos cambios de comportamiento en algunos oficiales de policía que trabajaban con delincuentes juveniles, es importante saber que aún no es considerado una enfermedad. Aun así, la Organización Mundial de la Salud, en su publicación de Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE-11), en 2018, lo considera dentro del capítulo “Factores que influyen en el estado de salud o en el contacto con servicios de salud”, donde incluye motivos por los cuales las personas contactan con equipos de salud, pero que no están clasificados como enfermedades o afecciones médicas.

El Burnout es “un síndrome conceptualizado como resultado de un estrés laboral crónico que no ha sido satisfactoriamente manejado” y se manifiesta en tres dimensiones:

Sentimientos de baja energía o agotamiento.

Mayor distancia mental del trabajo, sentimientos de negativismo o cinismo.

Reducida eficacia profesional.

La CIE-11 es muy específica en cuanto a la relación del síndrome con el contexto laboral. Es decir que este síndrome se refiere exclusivamente a experiencias relacionadas con el trabajo y no con otras áreas de la vida. Y si bien este síndrome aún no está considerado como una enfermedad, hay varios países en los que ya puede ser tomado en cuenta jurídicamente como causa de accidente de trabajo, como es el caso de España, o países en los que ya se comienza a regular más estrictamente lo referente a los factores de riesgo psicosocial relacionados al trabajo, como México, por lo que conviene estar al pendiente de lo que cada región en la que se trabaja va dictaminando al respecto.

No todo el estrés es Burnout

Una vez adentrados en el tema, es importante distinguir entre el estrés laboral y el Burnout (agotamiento físico y emocional). Este último puede ser resultado de un estrés severo, el cual puede ser debido a un sin número de presiones que exigen demasiado de la persona tanto física como mentalmente. Sin embargo, si la persona tiene los medios y la habilidad para tener la situación y el trabajo bajo control, lo podrá superar y sentirse mejor. Al Burnout lo distingue una envolvente sensación de agotamiento, sentirse vacío y mentalmente agotado, sin motivación. Las personas que llegan a padecerlo no ven esperanza de un cambio positivo con respecto a su situación y en mucho de los casos no se dan cuenta de ello.

El Burnout es usualmente padecido por personas cuyo trabajo se relaciona con la atención a terceros: como quienes forman parte del sector salud, docentes, policía, bomberos y se considera que también puede ser experimentado por personal de atención al cliente. Quienes lo padecen pueden llegar a encontrarse mental y físicamente imposibilitados para realizar su trabajo, por lo que puede ser causa de incapacidad laboral. En ese sentido, es indispensable tener un enfoque proactivo y preventivo en el que, en vez de tratar el síndrome una vez que aparece, se dirijan los esfuerzos a construir un lugar de trabajo cuyo ambiente, procesos, cultura, misión y visión fomenten el bienestar laboral. 

 

 

Bibliografía:

Heras, G. (2021). Burnout según la OMS. Clasificando el sufrimiento. [en línea] Disponible en: https://proyectohuci.com/es/burnout-segun-la-oms-clasificando-el-sufrimiento/

Estreslaboral.info. (n.d.). Síndrome de Burnout. [en línea] Disponible en: http://www.estreslaboral.info/sindrome-de-burnout.html

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